10 datos del estrés que quizá desconozcas

A todos nos afecta el estrés de vez en cuando, pero ¿qué sabes en realidad de él?

A continuación te indicamos 10 datos que quizá desconozcas... ¡pero que tienes que saber!

Puede afectar a cualquiera

Millones de personas acuden al médico cada año por problemas de salud mental, muchos de ellos provocados por el estrés. Las causas más habituales de estrés son el dinero, la carrera profesional y las relaciones personales. El estrés afecta, sobre todo, a los adultos que trabajan, pero cualquiera puede padecerlo, incluidos los niños y los animales.

Va bien sentir un poco de estrés

El estrés es una reacción natural a una situación de amenaza y nos permite reaccionar con rapidez frente a un peligro. También puede motivarnos a introducir cambios positivos en nuestras vidas y a concluir las cosas. Sin embargo, si padecemos estrés de manera habitual, podemos empezar a experimentar síntomas tanto físicos como emocionales.

El sistema nervioso controla el estrés

Cuando afrontamos un peligro, el sistema nervioso central activa el modo «lucha o huida». Nos aumenta la frecuencia cardíaca, los vasos sanguíneos se estrechan y se nos agudiza la alerta mental. Estos cambios en el cuerpo nos preparan para actuar con rapidez, ya sea para enfrentarnos a la amenaza o para huir de ella.

El estrés no afecta a todo el mundo por igual

El estrés tiene muchos síntomas distintos y no todo el mundo lo experimenta de igual manera. En algunas personas tienen más incidencia los síntomas emocionales, como la preocupación, la inquietud y la irritabilidad, mientras que a otras les afectan más síntomas físicos como dolores de cabeza, tensión muscular y problemas digestivos.

El estrés puede provocar insomnio

El estrés es una de las causas principales del insomnio, ya sea porque dificulta conciliar el sueño o porque nos hace despertarnos por la noche. Ello provoca cansancio y falta de concentración al día siguiente y, con el tiempo, puede aumentar el riesgo de padecer una enfermedad grave. Intenta disfrutar de un sueño reparador por la noche haciendo algo relajante antes de meterte en la cama, como darte un baño caliente o leer un libro. Los ejercicios de respiración son un modo fantástico de relajarse y dormir bien por la noche.

El estrés puede ser agudo o crónico

El estrés relacionado con las tensiones de la vida cotidiana recibe el nombre de «estrés agudo». Normalmente es de corta duración y puede provocar síntomas como tensión muscular, dolor de cabeza, problemas digestivos e insomnio. El «estrés crónico» se da cuando se vive una situación estresante durante un período dilatado y puede desencadenar una depresión y aumentar el riesgo de sufrir otros problemas de salud con el tiempo.

El estrés puede afectar al desempeño mental

El estrés afecta a la química del cerebro. Además de interferir con el sueño normal, puede hacer que nos sintamos ansiosos, irritables o deprimidos. El estrés también reduce la capacidad para concentrarse y tomar decisiones, y puede hacer que nos volvamos olvidadizos. Cuando tenemos una agenda apretada, nuestro desempeño mental se ve afectado.

El estrés puede ocasionar dolor de cabeza

El estrés produce tensión muscular, que a su vez causa dolor de cabeza. También desencadena la liberación de determinadas sustancias químicas en el organismo, las cuales pueden provocar migrañas a determinadas personas. Si padeces migraña, seguramente se te agrave durante las épocas de estrés.

Reduce el riesgo de sufrir migrañas comiendo de manera regular, bebiendo líquidos en abundancia y practicando algunos de nuestros ejercicios de respiración favoritos para mantener la calma durante todo el día.

El estrés provoca rigidez y dolores musculares

Cuando estás estresado se te tensan los músculos. Se trata de una función defensiva natural para proteger el cuerpo de posibles lesiones. Sin embargo, si se prolonga durante largos períodos, esta tensión muscular puede provocar rigidez, nudos y dolor. Los masajes son uno de los mejores métodos para combatir la tensión muscular, ya que relajan tanto a nivel físico como emocional.

Es posible manejar el estrés

Por suerte, existen múltiples maneras de mantener unos niveles de estrés reducidos. Llevar una dieta saludable y equilibrada, hacer ejercicio con periodicidad y aplicar determinadas técnicas de relajación puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar tanto físico como emocional.

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